Han pasado ya 2 años desde la última edición de los juegos mundiales nómadas en Kazajstán, allí fue la primera vez que tuvimos representación española en las competiciones y casualidades de la vida acabé como fotógrafo no oficial del equipo.
El día uno se celebra una nueva edición y ya van 6, será la cuarta a la que asista y mientras escribo estas líneas en Bishkek y busco motivación comiéndome unas lonchas de paleta ibérica que me he traído de la Extremadura todavía no recuerdo en qué momento ni por qué la responsable de asuntos culturales de la embajada me ofreció la posibilidad de exponer mis fotos aquí…el caso que no sin pocas penurias de momento hemos llegado a que las fotos se impriman y mañana las llevaré al museo de la civilización nómada para su presentación el día 1 de septiembre.
Y digo no sin pocas penurias porque lo que parece organizar algo así no es fácil, menos viviendo cada uno en una parte del mundo, menos contando que la dirección de la organización lo autorice, menos aún cuando después de seleccionar las 30 fotos hay que hacer un trabajo de edición y tu profesor se encuentra en Cuba y no puede devolverlas para imprimir porque a causa del embargo económico no hay ni luz ni internet y para colmo…gracias a que podido modificar mis planes durante las vacaciones para poder llevarlas personalmente y hacer el montaje porque aquí no había nadie que pudiera hacerlo, pero al final…lo vamos a conseguir y solo me queda agradecer a todas las personas que lo han hecho posible.
Seguiremos contando aventuras porque esto no acaba aquí.
Aquí debajo os dejo el texto sobre la exposición y las 30 fotos que se van a exhibir.






























The Nomad Feeling.
Hola a todos y gracias por acompañarme.
Mi nombre es Luis Miguel Bayán Bravo, soy de Extremadura, en España, y desde hace años viajo con mi cámara buscando aquello que no siempre se puede explicar con palabras.
En 2017 en una escala mientras viajaba a Mongolia a un voluntariado de repoblación de árboles me llamó la atención un cartel sobre los juegos mundiales nómadas pintado en un avión y empecé a investigar y gracias a ello llegué por primera vez a Kirguistán en 2018 para fotografiar los Juegos Mundiales Nómadas.
Pensaba que iba a documentar un evento deportivo, pero encontré algo mucho más profundo, una forma de entender la vida basada en el respeto por la naturaleza, la familia, los animales y las tradiciones.
Aquella experiencia me cambió, por eso regresé en 2022 a Turquía y en 2024 a Kazajistán. Cada viaje me hizo admirar aún más una cultura que ha sabido conservar su identidad en un mundo que cambia constantemente.
Las treinta fotografías que hoy os presento nacen de esos tres encuentros.
No buscan mostrar únicamente la fuerza de las competiciones, sino también la emoción de una mirada, el orgullo de un pueblo y la belleza de unas costumbres que siguen vivas.
The Nomad Feeling habla precisamente de eso, de un sentimiento, de la libertad, de la hospitalidad y del profundo respeto que los pueblos nómadas sienten por su tierra y por su legado.
Un sentimiento que tuve la suerte de vivir y que espero haber conseguido transmitir a través de mi cámara.
Me gustaría que, al recorrer esta exposición, no solo vierais imágenes, sino que viajarais conmigo a las inmensas estepas de Asia Central y descubrierais una cultura que merece ser conocida, admirada y preservada.
Muchas gracias y disfrutad del viaje.
«Las fotografías congelan momentos pero las personas te regalan recuerdos para toda la vida.»



