Descubriendo el corazón de Occitania

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En esta publicación voy a resumir 2 viajes que hice a la región francesa de Mediodía-Pirineos, la cual formaba parte de histórica región de Occitania y que comprendía la zona suroeste de Francia, incluyendo la Vall d´Arán,  el principado de Mónaco e incluso llegando hasta el Piamonte, el territorio más al norte de Italia.

La zona que os voy invito a recorrer son 3 regiones repletas de pueblos medievales, castillos y maravillas naturales enclavadas entre los valles surcados por los ríos Lot, Tarn y Aveyron.

El primer viaje estaba enfocado en  asistir al concierto de Foo Fighters en Lyon, donde volamos y alquilamos un coche, pero desgraciadamente en esa fecha sucedieron los ataques terroristas de París y se cancelaron todos los eventos, mientras tanto, nosotros permanecimos ajenos a todo lo que pasaba, no vimos nada extraño en los lugares que visitábamos hasta que por la noche ya en el hotel poníamos las noticias o nuestros familiares y amigos preocupados nos acribillaban a preguntas de si estábamos bien que nos hacían de alguna manera volver a la realidad.

El segundo viaje fue 2 años después volando a Touluse que es la mejor opción y también alquilando un coche para poder moverte.

Los jardines de Toulouse bien merecen un paseo.

Aquí os dejo los enlaces: Ruta 1 | Ruta 2

En los que he juntado las rutas con los lugares que para mí resultan más atractivos (la ruta 2 es la continuación del primero ya que no dejaba añadir más destinos) y lo mejor es que es un recorrido circular en el que no hay que desviarse excesivamente para cumplir todos los objetivos, es un destino ideal para una escapada de 4 ó 5 días.

Lo que más me gusta de esta zona de Francia es que hay una concentración de pueblos que tienes la sensación de viajar en el tiempo ya que  han respetado las construcciones tradicionales, las iglesias, las calles, la decoración, los jardines, además cuenta con una gran tradición histórica ya que fue lugar de paso y de intercambio cultural desde tiempo de los romanos, por no hablar de la maravillosa cocina, los patés de canard, los quesos… el caso, al final cuando toca regresar tienes tal saturación que al mirar las fotos te cuesta memorizar a qué lugar pertenece.

Os voy a mostrar mediante fotos todo esto que cuento y comentaré detalles de los sitios que más merecen la pena visitar.

Cordes Sur Ciel. Tiene el honor de ser considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia. 100% recomendable visitar el Jardin des Paradis.
Villa de Najác y el imponente castillo.
Salles la Source, casas entre las rocas y justo en medio del pueblo una bonita cascada de agua.

Continuando la ruta nos encontramos con uno de los pueblos más bonitos de la lista, se trata de Belcastel, en lo alto se encuentra el castillo, en la parte baja cruza el rio con un puente medieval que te lleva a la iglesia y al cementerio, las calles empredadas, los arcos, las escaleras y la magnífica conservación del conjunto es realmente impresionante.

Castillo de Belcastel.
Detalle del puente y la iglesia.
Vista de Conques, otro de los considerados pueblos más bonitos de Francia.
Perspectiva de Conques desde la parte alta del pueblo. Aquí intentamos comernos uno de los famosos crépes…y la respuesta fue: “No estamos en temporada”. Antojo de crépes!!
Allí está Rocamadour!!!! Let´s go!
Rocamadour.

Para mí el lugar más increíble de esta ruta, Rocamadour le debe su nombre a la basílica levantada en la roca, se trata de un complejo religioso y le debe su nombre a San Amador ya que su cuerpo fue encontrado incorrupto por unos monjes y en su honor se levantó este monumento que posteriormente fue ampliado. En la roca se puede observar una especie de ataúd y es donde se supone que reposaban los restos del santo.

Aparte de esto es interesante recorrer el Vía Crucis que va desde la parte baja hasta la iglesia en lo alto y desde ahí observar la panorámica que ofrece el lugar.

Rocamadour desde la otra parte del valle.

Este lugar también tuvo su importancia en lo que es uno de los caminos de Santiago y fue utilizado por los peregrinos como refugio y descanso.

Después del Mont Saint Michel en Normandía es el segundo monumento más visitado, evidentemente sin contar con la inigualable ciudad de París.

Un poco más al norte encontramos las cuevas de Padirac:

Lago interior en la cueva de Padirac.

La primera vez que fui no pudimos visitarlo ya que era octubre tardío pero la segunda vez repetí y por fin tuve la suerte de pasear por esta maravilla de la naturaleza. La entrada a la cueva es alucinante, es un círculo perfecto de unos 90 metros de profundidad, como si lo hubieran quitado con un sacacorchos y para bajar puedes optar por las escaleras o el ascensor, a medida que vas descendiendo vas notando la bajada de temperatura y la humedad, que una vez abajo si no recuerdo mal era un 80% y 18º.

Vista de la entrada de la cueva desde el interior.

Y lo mejor estaba por llegar, para recorrer la cueva interior hay unos canales naturales que se recorren en barca, el agua transparente, a unos 800 metros hay un embarcadero y otra sorpresa, una sala de conciertos, parece ser que se programan conciertos exclusivos de música clásica para no más de 50 ó 60 personas ya que la acústica es excelente.

 

Cueva de Padirac y recorrido por las diferentes salas.

Por lo visto la cueva llega hasta la costa mediterránea a casi 400 kms, de momento tienen explorados alrededor de 80 kms!!! Increíble. Muy cerca de allí un poco más al norte encontramos 2 pueblos más interesantes para visitar:

Castillo de Autoire.

Lo que más me gusta de este pueblo son las vistas al llegar, antes se puede visitar una cascada y luego lo más interesante al recorrer sus calles es encontrarte grandes mansiones con jardines, cubiertas de hiedra que le dan un aspecto entre tétrico de abandono y de película de terror.

Siguiendo la carretera hay 2 localidades muy cerca que bien merece la pena una parada, se trata de Loubressac y Carennac aunque aquí solo os muestro las vistas del castillo de Prudhomat.

Castillo de Prudhomat con nieblas matinales.
El primer castillo que veo con forma triangular. Prudhomat.

En el camino de vuelta a Touluse la siguiente parada, otra maravilla de pueblo:

Vistas de Saint Cirq-lapopie, también con el sello de uno de los pueblos más bonitos de Francia, en lo alto del rio Lot.

Y la penúltima parada la localidad de Cahors famosa por su puente:

Puente Valentré de Cahors sobre el rio Lot, empezado a construir en el año 1306 y considerado patrimonio mundial de la humanidad.

Y para cerrar el círculo de este fantástico recorrido volvemos a Toulouse para tomar el vuelo de vuelta:

Por último, 2 recomendaciones en lo que alojamiento se refiere, aconsejo al menos una noche dormir en el interior de Rocamadour, fuera de temporada es bastante económico, y en el resto buscar alojamientos típicos con familias que alquilan las habitaciones de sus casas pero ojo, nunca al lado de las plazas ya que a las 7 de la mañana las campanas empiezan a repicar como si estuvieran tocando a incendio forestal.

Espero que os haya gustado este paseo por las tierras occitanas y si tenéis alguna duda me podéis preguntar, auque me guardo cosas porque aún hay mucho que contar prefiero que, si  os interesa, me preguntéis en los comentarios.

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