Explorando Filipinas, la isla de Bohol

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En la mayoría de rankings los objetivos obligatorios a visitar en Filipinas aparecen en primera posición lugares tan paradisíacos como El Nido, Port Barton  en la isla de Palawan, o  la isla de Corón, destino prioritario para buceadores, pero últimamente se están sobreexplotando con turismo de masas ya que el gobierno está construyendo una nueva autopista y grandes complejos hoteleros.

No hay ninguna duda de que es lo que más y mejor se vende y sus razones tiene, pero en mi caso hoy voy a hablar de otra isla que sin llegar a ser tan “espectacular” y tan masificada, puedes encontrar todo tipo de atracciones y planes diferentes para hacer, con más tranquilidad, mejores precios pero no por ello menos interesante, se trata de la isla de Bohol.

La mejor manera de llegar a Tagbilarán, capital de Bohol, es cogiendo el ferry que cada hora sale de la segunda ciudad más grande de Filipinas, Cebú, que cuenta con aeropuerto internacional y es el lugar donde el héroe indígena local Lapu-Lapu dio muerte a Magallanes.

Cruz y tumba de Magallanes en Cebú.

Bien merece la pena una parada para conocer la historia colonial que todavía mantiene, el fuerte San Pedro, la Basílica del Santo Niño o la Catedral de Cebú.

Basílica del Santo Niño de Cebú

Me resulta interesante también contar la historia de sobre la imagen del Santo Niño, que llevaba Magallanes a bordo y curiosamente fue encontrada 40 años después por Miguel López de Legazpi , el cuál partió con una expedición desde las costas orientales de México intentando establecer un canal seguro para el intercambio de mercancías entre México y Filipinas.

En ese mismo sitio donde se encontró la imagen se ordenó de levantar lo que es la actual basílica, la más antigua del país y a la que acuden miles de devotos filipinos en peregrinación.

Imagen de la capilla del Santo Niño

Como decía antes, para llegar a Bohol hay que coger el Ferry que cada hora sale del puerto de Cebú, el precio es alrededor de 10 euros y tarda sobre 2 horas, en mi caso tuve la suerte de ver el atardecer mientras llegaba y fue un auténtico espectáculo.

Ferry de Cebú a Bohol.
Vistas desde el Ferry al atardecer.

Una vez desembarcas en Tagbilarán, tienes varias opciones para moverte, hay multitud de agencias ofreciendo excursiones o bien alquilar un coche, en mi caso la primera vez alquilé una furgoneta con conductor, creo recordar que 2500 pesos por llevarme a las Chocolate Hills, la tirolina, la reserva de Tarsier y de premio sorpresa lo mejor de todo!…como me sobraba tiempo hasta que saliera el barco y conseguimos hacer buena amistad acabé invitado en el cumpleaños de su hijo con toda su familia y amigos, en el que me ofrecieron de todo y se portaron maravillosamente, una pena haber perdido su tarjeta de contacto para haber vuelto a verle.

Fiesta de cumpleaños sorpresa!

La segunda vez que estuve en Bohol cambié el plan y alquilé un coche, un contacto que me dieron en Cebú otra agencia a la que también había alquilado coche y allí se presentó en el puerto un filipino con un Daewoo Matiz destrozado, con la reserva de la gasolina parpadeando (yo y mis aventuras con la gasolina como en Uzbekistán…) le sonaba el chasis, los amortiguadores…en fin, el caso que firmamos el contrato en un folio de papel normal y corriente, 1500 pesos por un día más 1000 de depósito y lo primero que le pregunté es si podría llegar en esas condiciones a alguna gasolinera…Comenzaba la aventura!

Carretera por el interior de la selva.

Una vez repostado y como ya sabía el recorrido del año anterior puse rumbo a las colinas de chocolate, el sitio más turístico de la isla, se trata de 1268 formaciones en forma de cono, casi todas iguales que en temporada seca al cambiar la hierba de color marrón llegando parecer de chocolate, de ahí su nombre, es un lugar muy interesante, para llegar justo en el centro de la Isla tienen un mirador circular desde donde se pueden ver…y para los que tengáis Cármenes en vuestra vida, como es mi caso con mi madre, no dejéis de haceros un selfie en el cartel!!!

Colinas de chocolate.

Al bajar y poner rumbo al siguiente destino que era hacer la tirolina sobre el rio Loboc hice parada en varios lugares que me llamaron la atención, campos de arroz, un cementerio, un mercado local para tomar una San Miguel fresquita y poder hablar con los autóctonos o comprar algo de comida. Os recomiendo si vais que tratéis de hablar con ellos no en inglés sino en tagalo, el idioma autóctono pero que tiene más 5000 palabras adaptadas del castellano, como puede ser cuchillo, cuchara, tenedor, plato, a la policía la llaman Pulisya, los días de la semana, los números, los días de la semana etc. Aparte de que seguramente recomienden alguna cosa que no te ofrece ninguna agencia turística.

Para los valientes…la tirolina! Más de 50 segundos deslizados por un cable de acero de la ladera de una montaña a otra, como un pájaro por encima de la selva y del río Loboc, tumbado en una especie camisa de fuerza y que en algún punto la altura supera los 500 metros, ida y vuelta, es increíble, yo lo he hecho 4 veces y me arrepiento no haberlo hecho más porque es impresionante y súper divertido, eso sí, antes hay que firmar un papel en el que te haces responsable de lo que pueda pasar… pero si hay que morir, que sea disfrutando y haciendo lo que te gusta! El precio ronda los 5-6 euros, mucho más barato que en el Nido, que también hay otra parecida lo único que conecta 2 islas y te deslizas por encima del mar.

Tirolina sobre el río Loboc.

Otro sitio recomendable a visitar es la reserva de Tarsier, el Tarsier es uno de los monos más amenazados que existen, son de no más de 30-40 cm y tienen unos grandes ojos porque son de vida nocturna, la mayor parte del día la pasan dormidos agarrados a lo alto de los árboles, la caza extrema por parte de los filipinos fue debida a que al tener los ojos tan grandes los transmitían miedo y pensaban que era la reencarnación del diablo, por no más de 1 euro merece la pena dedicar un tiempo.

Tarsier.

 

Otra de las actividades de las que pude disfrutar fue una excursión nocturna en la localidad de Loay, en la desembocadura del rio, al anochecer salen excursiones corriente arriba para disfrutar de un espectáculo único, árboles llenos de millones de luciérnagas que lo iluminan como si fuera cualquier casa en plena navidad, hay un árbol que destaca en especial por encima de los demás y al que le atribuye propiedades mágicas, allí se desplazan recién casado para pedir tener una familia sana. otros simplemente pedir sus deseos o también para que los de buena suerte, es una auténtica maravilla. Fui incapaz de hacer fotos por la falta de luz pero en Youtube hay algún vídeo.

Rio Loboc.

Mientras esperaba que llegara la hora de la salida de la excursión de las luciérnagas aproveché para acercarme a la playa y disfrutar de la puesta de sol, sin saber por donde iba, crucé una calle y por un camino de tierra fui a desembocar a un chiringuito en el que…como se dice en mi pueblo, Dios nos cria y el aire nos amontona, allí me encontré a 5 Filipinos en un karaoke, fuera de sí, cantando y bebiendo de unas garrafas de 5 litros… en cuanto se cruzaron nuestras miradas sabía que era mi perdición, no tardaron 10 segundos en venir al coche y tirar de mí para que me uniera a la fiesta, me ofrecieron la bebida, que todavía no sé lo que es, ello lo llamaban tuba, supongo que alguna destilación de los cocos, piñas… no sé, pero sabía a vinagre, por lo que yo decidí pedirme otra San Miguel que esa no falla, allí estuve no sé cuanto rato en el Karaoke, las mujeres de los filipinos aparte de la fiesta como esperando a que acabaran de caer al suelo de la borrachera, la máquina del karaoke era como una tragaperras enorme y el libro de canciones como una biblia, yo sólo recuerdo haber cantado el Let it be de los Beatles… todo lo demás era folklórico autóctono, y ya con el atardecer finalmente me despedí de mi amigo Erlon y su cuadrilla, que casi a gatas o ayudados por sus mujeres los montaron en el coche y se los llevaron, en mi caso aproveché para disfrutar de la puesta de sol con toda la playa para mí.

Erlon y compañía en el Karaoke.
Selfie ExtremeFilipino.
Atardecer en Bohol.

Para pasar la noche elegí un alojamiento en Panglao, la zona más turística de la isla, llena de restaurantes, chiringuitos, ambiente nocturno y bonitas playas donde puedes contratar excursiones para hacer snorkel, buceo, ver tiburones ballena..etc, en mi caso como ya lo había hecho anteriormente en Oslob al sur de Cebú, decidí perderme por sus playas y así fue, acabé perdido en medio de una playa virgen a la cual se accedía por un camino cruzando manglares y parte de la selva.

Playas solitarias de Bohol.
Playa turística de Panglao.

Y ya por la tarde, antes de devolver el coche en las mismas condiciones de reserva parpadeando, por supuesto, de camino a Tagbilarán visité una cueva que me esperaba que fuera más espectacular, cueva de Hinagnadan…pero por 50 cts que costaba la entrada lo único que te podía motivar era bañarte en el lago que tenía dentro, aquí os dejo una foto.

Cueva de Hinagnadan.

Y por último llegar a Tagbilarán al puerto donde tenía que devolver el coche y recuperar mis 1000 pesos de depósito, allí se presentó el dueño de la empresa y me pidió un favor, que fuera con mi coche y yo con el suyo a su casa para soltarlo y luego él me traería de nuevo al puerto, le dije que si vivía muy lejos lo mismo no llegaba porque el coche esta casi seco…y bueno, pues allá que fui, solté el Daewoo y de vuelta al puerto este buen hombre me estuvo contando un poco su vida, era medio americano que había vivido en Florida y decidió volver a Filipinas y montar su propia empresa, el caso y para acabar la historia, en el puerto le pedí los 1000 pesos del depósito…y no sé que película me contó porque el barco estaba a punto de salir y sólo me devolvió 500, los otros se los quedó, con las prisas no anduve ni reclamando, me despedí y vuelta a Cebú, que por cierto, el barco finalmente se retrasó casi 1 hora.

Aquí acaba mis andanzas por la isla de Bohol, si vuelvo a Filipinas que es muy posible, le dedicaré al menos una semana para poder disfrutar de todo con más tranquilidad porque es una isla alejada del bullicio y de la contaminación de las grandes ciudades, es más barata, tienes para hacer de todo y la gente es maravillosa, incluso el que me debe 500 pesos al que buscaré para alquilarle de nuevo el coche y esta es su dirección por si os interesa www.rentacarbohol.com

Espero os entren ganas de visitar este paraíso y disfrutar de todo lo que ofrece.

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